Aunque no lo creas, el 60% de los chicos tiene un televisor en su habitación, que ha sido regalado por sus propios padres, este mismo porcentaje ve 8 horas al día y lo hace cuando papá y mamá están durmiendo.
¿Te imaginas lo que podrían estar viendo? El 80% de ellos se sienten muy atraídos por programas de violencia, como las mangas japonesas y la lucha libre.
Así lo reveló Hans Facanha, instructor del Ministerio de Niños de la iglesia Galilea ‘Formando Campeones Espirituales’, durante uno de los talleres para padres.
“El enemigo quiere llevar a los niños a la violencia y a la desgracia y esa es la vía de atraerlos”, señaló. El 73% de los programas de televisión exhibe violencia.
De un estudio realizado en los Estados Unidos, el experto dio a conocer que 48 horas a la semana están expuestos los niños a la televisión y preguntó a los presentes: “¿Cuántas horas está expuesto tu hijo a la palabra de Dios?, por lo menos debería ser una”.
La maestra parvularia Mariuxi Velarde, del centro de estudios Ecomundo, comenta que los estudios aseguran que no es bueno poner frente al televisor a un niño antes de los dos años porque esto afecta a la creatividad. Además, enfatiza que la televisión debe ser siempre vigilada por un adulto.
Si bien, la tele no es un monstruo, hay que aprender a usarla.
Aprender a prescindir de ella y apagarla cuando los programas o temas que desarrolla no sean de nuestro interés o el de nuestros hijos.
Mercedes Álvarez, colombiana y autora del libro ‘Cómo sacar partido a la televisión’, dice que muchos padres se quejan de la televisión, no se fían de los contenidos de los programas, pero permiten que sus hijos vean demasiadas horas. Según la experta, lo primero es empezar por dar ejemplo.
El ejemplo de los padres es importantísimo para educar; si tus hijos ven que usas la tele con mesura, ellos también lo harán.
Aconseja no dejar solos a los niños ante la tele y acordar con ellos el tiempo que le van a dedicar.
Impedir que enciendan el aparato cuando ellos quieran. Evitar que esté encendida durante las comidas o mientras hacen los deberes. No utilizarla como premio.
Asimismo, no es conveniente que nuestros hijos tengan un aparato en su habitación ya que esta costumbre incentiva el aislamiento de los chicos y provoca una adicción a la televisión.
Es siempre conveniente tener un horario preestablecido para verla y no hay que usarla como una niñera electrónica.
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